lunes, 28 de marzo de 2016

Excrecencias Plúmbeas



Crítica del libro “Farándula” de Marta Sanz

En el libro VII de la República, Platón en un momento de  la descripción de su famosísimo  “Mito de la caverna” instaba al alma a liberarse de las “excrecencias plúmbeas” para poder alcanzar la luz.
Excrecencia: abultamiento anormal que crece en tejidos de animales o vegetales.
 Plúmbeo: de plomo, que pesa como el plomo

Muchos diréis, ¡extraña forma de empezar la crónica del  libro!  Pero es que “Farándula” de Marta Sanz es un libro que provoca más allá de las historias que cuenta, es un libro que cuenta una manera de contar.

Hay quien ha escrito que el estilo “acumulativo” de esta  autora a la hora de describir, de narrar, resta intensidad a lo que describe porque se convierte en algo mecánico….excrecencias plúmbeas que aburren o distraen al lector, se me ocurrió mientras pensaba en qué escribir sobre este libro.

El carácter mecánico que se atribuía al despliegue verbal del libro, me recordó también al estilo del Marqués de Sade cuando describe escenas sexuales en sus obras, esas escenas donde el amontonamiento de los cuerpos acaba des-sexualizando al sexo, vaciándolo de deseo.

Que las dos referencias que me vinieron a la mente fuesen estas precisamente, me dió mucho que pensar.
Porque a mi precisamente,  lo que más me ha interesado de este libro ha sido el carácter acumulativo de su lenguaje.

El alma debe liberarse de todo aquello que le pesa para alcanzar la luz, dice Platón. En “Farándula” Marta Sanz señala lo que pesa y hace que sientas su peso, y eso es lo que me parece asombroso de éste libro, la abrumadora presencia del lenguaje por encima y a veces incluso a pesar de la trama, la lengua bífida, que lucha contra el verbo deshabitado del mundo contemporáneo.

 Ana Urrutia, representa a esa lengua espesa,  que dice,  porque puede, quiere y debe.

Y ahí está, también, para atestiguarlo ese ojo de lagarto por el que sigue viendo un cerebro o un alma, como gustemos, que aún no ha colapsado, que aún no se ha ido, que se resiste a abandonar lo que por otro lado nunca fue suyo del todo : el escenario.

La anécdota de utilizar la representación de la representación de  “Eva al Desnudo” deja de serlo cuando entendemos que son dos mundos los que se enfrentan o dos formas de entender el mundo una en franco declive, la de Valeria Falcón, la de Ana Urrutia, la de Daniel Valls y la de Lorenzo Lucas y otra la de la estrella emergente Natalia de Miguel.

Y están todos los que deben estar, Valeria Falcón capaz de hacer el verbo carne a través de la perfecta dicción, Ana Urrutía, puro teatro, Daniel Valls, un débil mental, como se define a sí mismo en la novela, y alguien que representa al cine un medio entre otros dos:  el del teatro en el que están sus amigos y la gente a la que admira y el de la televisión con la que no acaba de encajar pero a la que necesita. 

Un personaje el de Daniel Valls que acaba muriendo de olvido, que por otra parte es de lo que realmente morimos todos, mientras que el otro varón relevante de la novela, Lorenzo Lucas, acepta y se adapta a la realidad como lo haría un seguidor de la secta del perro y se acaba casando con el personaje que representa el momento presente: Natalia de Miguel, la idiota moral.

La catarsis de la novela, es el destello de lucidez y de amargura, el regusto agrio, el perfil quebrado, el sabor de la venganza poética, el dolor del cuerpo al chocar contra la acera, esa acera que siempre es la acera equivocada de la calle, el verbo y  la carne que es tiempo que pasa, el ser y finalmente la nada que le queda al lector al cerrar el libro y comprender que ha apagado la luz y ha dejado sin función al espejo.

Excelente espectáculo, magistral artificio el de Marta Sanz en “Farándula”.

Trinidad

4 comentarios:

  1. Es difícil escribir comentarios después de esta gran crónica Trini. ¡Habría que proponer una tertulia sobre tu escrito!. Genial reflexión sobre el uso de las palabras de Marta Sanz para enfrentarnos a la realidad. Ayuda a comprender mejor y a sentir.

    He disfrutado mucho leyendo este libro que tras las máscaras del teatro abarca tantos temas: decadencia de una forma de arte, los recortes, la supervivencia, el ocio del que mira..etc. Me decía una amiga que nosotras hacíamos arte rupestre..eramos primitivas, nuestras herramientas: ojo—idea—mano—superficie...y pensaba en el teatro: idea—memoria—voz—gesto—expresión..y pensaba en la escritura, la música y en la escultura, y en multitud de formas artísticas que existirían a pesar de que nuestro mundo tecnológico se fuera a pique, el mismo mundo tecnológico que ha cambiado nuestros gustos, el gusto del público, del espectador, intelectual y no intelectual. Y me aferraba a la idea de que cuando estemos hastiados, cansados de esta virtualidad, desearemos encontrarnos ante estas expresiones, en las que lo único que se interpone entre el que mira, escucha..y el actor es el aire y unos pocos metros, nada más.
    Puede que nuestra forma actual de vivir, de mirar, de conocer, ahora, en el tiempo, nos empuje también a morir a cada instante, sin contacto real, profundo con las cosas.

    ResponderEliminar
  2. ¡Qué buenas las dos crónicas! Me han emocionado de intensas que son, aunque a mí no me haya aportado tanto la lectura del libro, he de reconocer que para que os llegue de ese modo, tiene que tener su genialidad literaria.

    ¡Excrecencias plúmbeas! Trini has estado bárbara, permitidme Platón y tú claro está, que a partir de ahora pueda usarlas como parte de mis argumentos en disertaciones futuras :) ¡Me han encantado! Una vez que he leído su definición me has tenido comiendo de tu mano ¡brillante crónica! Es totalmente plúmbea, pero sin excrecencias, es que no la sobra nada ¡Un libro que cuenta una manera de contar! Lo voy a volver a leer en tu honor.

    Nati, tu crónica es preciosa, no solo nos trasmites lo que te ha llegado a ti con la lectura, sino que con tus palabras abres un debate muy interesante: Desde la aparición de Internet en nuestras vidas ya se viene teniendo en mayor o menor escala, muchos autores han escrito sobre ello y en la red no deja de haber opiniones para todos los gustos. Lo que parece claro es que nada volverá a ser igual, no por eso necesariamente ni mejor ni peor. El arte siempre encontrará la manera de hacerse notar, de forma virtual o de la forma que sea ¡Siempre habrá artistas como tú, que hasta para llenar la pantalla de emoticonos derrocháis arte!

    Enhorabuena a las dos y gracias

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ja,ja,ja ¡Esperanza, que me pongo colorada! Lo de los emoticonos... lo resolveremos en la siguiente postertulia. ¡Muchas gracias!
      Está claro, tienes toda la razón, nada volverá a ser igual. Y peor o mejor dependerá de que la forma en sí, nos mantenga flotando, patinando en la superfice o nos ayude a buscar, bucear en nuestro interior.

      Eliminar
  3. Fantástica crónica Trini, has puesto el listón muy alto para el resto de los mortales. En cuanto a la crónica o comentario de Nati, dejas claro las sensaciones que te han dejado el libro, y deja claro después de lo que llevo leído de la próxima lectura, que eres tú Nati quien debe escribir la crónica.

    ResponderEliminar