sábado, 12 de diciembre de 2015

Crónica: "La muerte juega a los dados"



"La Muerte juega a los dados”

¡Qué privilegio de tertulia la de ayer! Contamos con la presencia de Clara Obligado, autora del libro a comentar, un honor tenerla con nosotros y un placer escucharla exponer sus reflexiones y sentimientos a la hora de ponerse a escribir.

Fue una tarde repleta de debate filosófico, ya que la autora como ella mismo dice, expone sus reflexiones en los relatos, lo que hace que nos llegue su ritmo frenético de pensamiento, que es en definitiva lo que ella manifestó en la tertulia con más énfasis. Citamos a la filósofa Hanna Arendt conocida por sus trabajos sobre el pensar y las reflexiones morales, en los que manifiesta (más o menos) que el pensar no nos proporciona una definición sólida e inamovible sobre el Bien y el Mal, sino que es el primer motor de nuestro perfeccionamiento. Unos ejemplos: ¿Que hace posible que las buenas personas compren ropa y calzado en comercios que se benefician de la explotación infantil? ¿Qué razones nos llevan a lucir un diamante, como mero adorno, sabiendo que las manos infantiles que le han extraído de unas minas insalubres no estaban ni siquiera desarrolladas y que, seguramente, ya no podrán hacerlo? Vivimos rodeados de contradicciones. Pensar, es un lanzarnos al abismo de la inseguridad, perder todas las reglas a las que nos agarramos. Lo contrario es el aferrarnos a unas reglas establecidas, lo que nos da seguridad, pero nos hace seguir  leyes y actuaciones que pueden ser contradictorias. El no ser críticos con el contenido es lo que ha llevado a lo largo de la Historia a cometer aberraciones, como le ocurrió por ejemplo a la sociedad alemana en el régimen nazi. Debemos  perder el temor a la fragilidad, pues aunque el pensar no nos haga encontrar valores inamovibles, es lo que nos capacita para juzgar las particularidades del mundo que nos rodea. Debemos hablar sobre todo y cuestionarlo todo “el silencio nos hace cómplices del Mal”.

Quería hacer una reflexión al hilo de lo que creo hizo hincapié en la tertulia Clara obligado, ayudada por nuestra filósofa particular Trini. Ahora comentaré un poco la lectura:

El libro no tiene desperdicio. Su estructura en pequeños relatos, si se leen unidos forman una novela, pero que también se pueden leer de forma independiente, recordaba de alguna forma al anterior que leímos de ella “Los viajes equivocados”. Desde el comienzo parece que vamos a leer una novela de intriga a lo Agatha Christie (Un cadáver en la biblioteca) y según vamos desgranando la lectura, esa intriga llega a ser lo de menos. Nos conduce por una época que comienza primeros del siglo XX,  hasta nuestros días, a través de una saga familiar  “Los Lejárrega” representantes de una sociedad decadente en Argentina, la autora nos lleva con ellos de viaje por infinidad de sitios: Buenos Aires, Paris, Berlín, Londres, Kiev, México, hacemos una travesía en el trasatlántico de lujo Cap Arcona (recordado por nosotros de la lectura del libro de Kirmen Uribe. Por el que conocimos la barbarie que comete el fuego “aliado” inglés bombardeándolo en la 2ª Guerra Mundial, con 7.500 judíos dentro, teniendo esta información previa) A mí en concreto me impresiona la tristeza de las infancias que relata, niñas siempre solas, con madres incapaces de cuidarlas y de amarlas, y con el modelo familiar de padre machista y autoritario representado por Héctor Lejárrega, el muerto. Especialmente triste me resultó el final de Sonia, ya adolescente, asesinada en el golpe de Estado de Videla, en el año 1976, que viene a ser la representante de todos aquellos jóvenes desaparecidos en Argentina, asesinados por aquella barbarie fascista.

En su lectura como novela policiaca no podía faltar un detective caótico, no podía ser de otra forma, y nos sorprende su mujer con unas reflexiones muy sabias: puede ser cualquiera el asesino, al azar señala a un ruso de una noticia del periódico, que llega a hacerte pensar si no estará en lo cierto… ¡pista falsa dice la autora! El humor y una desbordante imaginación acompañan toda la lectura, hay que quitarse el sombrero de la maestría con la que escribe Clara Obligado. Para terminar de forma optimista como se declara la autora le copio la cita de Cervantes a la que alude en su libro “Confía en el tiempo que sabe dar dulces salidas a amargas dificultades”

Espero que en esta ocasión os animéis con las crónicas. Seguro que a mí se me ha quedado mucho en el tintero. El libro está lleno de matices, metáforas, etc. Hablamos de muchos temas y autores a los que hace guiños literarios, a ver si entre todos completamos el puzle, en pequeños relatos, y así leyendo todas las crónicas contamos la magnífica tertulia que tuvimos, homenajeando así que el libro que acabamos de leer .
El tercer tiempo en la Jara como siempre de buen rollito cañero, esta vez de pié, coincidimos en el día de despedida de fiestas de las bailarinas del barrio. En la barra, haciendo grupitos de debate, todos ellos muy interesantes, literatura, política, filosofía… ¡Una despedida de año genial!

Feliz año 2016 a todos y todas, yo espero decir “HOLA 2016” con mayúsculas







3 comentarios:

  1. Muy bien Esperanza. Con tu detallada crónica me hago una idea de cómo se debió desarrollar la tertulia. A mí me gustó mucho el libro y sospecho también que tiene multitud de lecturas. Abrazos

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  2. Muchas gracias por invitarme a compartir el libro con vosotros y por los comentarios. Me haré adicta, desde ahora, a vuestra tertulia. Y ya os amenazo con el libro nuevo que sacaré en febrero, así que pronto me tendréis por allí. Un abrazo a todos.

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