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viernes, 29 de mayo de 2026

CRÓNICA DE NAPALM EN EL CORAZÓN

 Crónica de Laura Lamata

La primera novela del joven escritor catalán Pol Guasch es, sin duda, sorprendente. Exige del lector una atención considerable, ya que rompe la línea temporal en cada escena. Obliga, por tanto, a ir completando las historias y organizando el momento en el que se desarrollan. Este recurso no fue apreciado por igual por los miembros de la tertulia; algunos valoraron su maestría y otros lo consideraron artificioso.

Todos destacamos la escritura poética que magníficamente maneja el novelista. Es hermoso detenerse en sus oraciones y disfrutar de su construcción.

Coincidimos en que la temática es poco luminosa y bastante dura. Pol Guasch nos lleva a un lugar devastado, donde es difícil sobrevivir. El protagonista sufre con la muerte de varios miembros de su familia y él mismo también se comporta de forma violenta. La descripción de algunos momentos de la novela es especialmente áspera (por ejemplo, el final del abuelo o del compañero de la madre del protagonista).

Nos intriga la relación de la comunidad con las lenguas: unas están permitidas y otras prohibidas. Algunos personajes deben olvidar la lengua materna con la que crecieron y deben adoptar la que se impone. Pero no se nos explica por qué. 

Además de las relaciones intrafamiliares, hay que destacar la relación del protagonista con su amado Boris. No parece que sea la más deseable. También aquí sufre el personaje principal. No hay para él apenas espacio para el disfrute.

Después de la lectura de esta novela se quedan muchas incógnitas sin resolver. Quizá sea la intención del autor, pero el lector se interroga y no obtiene todas las respuestas. ¿Todo lo que se cuenta es real o está en la imaginación del protagonista?

Napalm en el corazón es una novela sobre las relaciones humanas que toca también otros temas como la esclavitud laboral o la no aceptación de la homosexualidad. Su lectura difícilmente dejará indiferente.


lunes, 4 de mayo de 2026

CRÓNICA DE LA CAPITANA

Crónica de Ana

 

    Coincidimos todos en que es una obra de “lectura amable”. Se puede decir que es divertida, novela negra con un ritmo muy rápido y personajes históricos.

    Escrita en un estilo cercano a finales del S.XVI, que es la época en la que se desarrolla la acción y siguiendo una estricta secuencia cronológica, alguien en la tertulia apuntó lo adecuado de utilizar capítulos cortos (muy aclaradores y casi cinematográficos): en un convento de carmelitas descalzas, recién fundado y con muchos problemas económicos, de repente comienzan a aparecer personas asesinadas; La priora, Ana de Jesús y el mismísimo San Juan de la Cruz, inician sus pesquisas para que nada salga de esas cuatro paredes y perjudique el entorno religioso que lo enmarca: una convención de carmelitas en Lisboa que desea terminar con la rama fundada por Santa Teresa. Al final, adelantado de manera oportuna, todo se soluciona con la ayuda de un pintoresco personaje, a la vez real e imposible en la sociedad de la época.

    Como dijimos los personajes son muy humanos, con evoluciones naturales y muy consistentes: las hermanas del convento pasan de ser unas perfectas religiosas a unas perfectas humanas, coherentes con sus caracteres y circunstancias que se van dibujando a través de los diálogos y sus herramientas para resolver cada situación.

    Los protagonistas son menos creíbles: extremos a la hora de defender sus convicciones. Forman parte del elenco de personajes históricos: Juan Latino que desempeña un papel fundamental en la trama. El Gran Capitán y sus oficiales, unos actantes maravillosamente dotados de defectos y virtudes capaces de sentimientos encontrados y que cada uno resuelve como puede. Por esto los lectores nos encariñamos con todos los personajes.

    Los temas que nos presentan, son, desgraciadamente, muy actuales: xenofobia y discriminación, segregación social, presión social sobre los individuos, sentimientos humanos encontrados, roles femeninos,…:

    Hay personajes que nos enseñan la forma de vida que estaban obligados a llevar los moriscos, sus costumbres propias y sobre todo su sufrimiento por las frecuentes expropiaciones y expulsiones, nuestra aventura se centra en Granada.

    Por otra parte visitamos la casas y sentimientos de la clase aristocrática: déspotas y crueles a la hora de defender sus privilegios.

    Y, por último, la vida conventual: remanso de paz hasta que la muerte por envenenamiento se introduce, no se sabe por dónde, entre sus sagrados, y caros, muros.

       En resumen, es una lectura divertida, con momentos lacrimógenos: muy recomendable su lectura en unas vacaciones.